La revolución continua: Por una revolución más humana y verdaderamente ciudadana.

Estimados y estimadas amigas:

Para los que luchamos día a día, contra un sistema inequitativo y depredador, para los que esa lucha la hacemos a diario en el convivir de las realidades de nuestro pueblo y de nuestra gente, para los que sentimos el andar a pie, junto, por y con quienes nos necesitan en un momento determinado de sus vidas o de las nuestras, ciertamente el gobierno del presidente Rafael Correa Delgado, nos dejó muchas distopias y anhelos inconclusos de un buen vivir para todos y todas, y en ocasiones frustrados y marginados por no decir excluidos. Pero para quienes somos y hemos sido revolucionarios de toda la vida, de la vida toda, ciertamente esto no nos ha bajado la moral y las ganas del trabajo y caminar constante en la construcción de una sociedad más justa y equitativa, pues es parte de los principios que rigen nuestra existencia y no el afán de un cargo o función publica, puesto que lo que debemos hacer lo hacemos aunque debamos por hacerlo.
Esos principios que nos rigen nos obligan a ser coherentes en nuestro accionar y pensar, por ello, pese a lo que pese, no compartiría, ni compartiré el grasso error histórico que muchos movimientos y organizaciones autodenominadas de izquierda o de tendencia «cristiana liberadora» cometieron al olvidar o dejar de lado esos principios por motivos de odio y no de clase. Ciertamente durante estos últimos 10 años se ha hecho discursos y apologías de una denominada «izquierda infantil», este 2Abril se ratificó y los apelativos se volvieron una miserable realidad, en la primo los interés de grupos y personas y no la convicción de clase y transformación de las realidades inequitativas en base al dialogo. Quienes se aliaron al capital bancario perdieron y perdieron no solo una elección, perdieron principios de vida y el respeto no solo propio sino el respecto de quienes -a la final como uno- insignificante, pero grande en el quehacer de una sociedad solidaria y justa desde lo comunitario y familiar.
El camino esta trazado, duela a quienes duela, y mucho más al capital inhumano, Lenin Moreno es el nuevo presidente de los ecuatorianos, lo cual a más de una fortaleza de nuestros anhelos y luchas inscritas, con sangre y sudor de muchos caídos en el transcurso de la vida republicana, en la constitución del 2008, es también la oportunidad de restaurar el orden relacional del Estado y el ciudadano, de promover la construcción del verdadero poder ciudadano, en contrapeso del poder político, económico y mediático.
Ciertamente son vientos de hacer correcciones en la forma de hacer política social, de hacer política económica, de hacer política tributaria, de hacer política de seguridad social, a través del dialogo social, de la implementación de una economía social y solidaria, autosustentable, endógena y soberana a gran escala, de generar un modelo tributario altamente eficiente y redistributivo en el cual quien más tiene más pague para generar equidad, de promover un modelo de seguridad social único, solidario y universal para todos y todas las ecuatorianas.
Y finalmente una política integral de desarrollo y protección a cada ciudadano y ciudadana por ciclo de vida y condición particular, me refiero a la infancia, niñez, adolescencia, juventud, adulto, adulto mayor, mujeres, glbtii, indígenas, montubios y afrodescendientes. Esa política integral a más de considerar el ciclo de vida y las condiciones particulares debe basarse en un modelo de intervención asociacionista que potencie el poder ciudadano a través de la familia, la comunidad y los gobiernos locales.

El enemigo siempre estará rondando (el capital sobre el ser humano), además siempre vendrá acompañado de la ignorancia, la ambición y la falta de ética de los servidores públicos, pero eso no nos debe desmoralizar, ni coartar nuestra capacidad de construir nuevas utopías, nuevos retos y nuevas luchas a ser ganadas. Creo compartir los anhelos de quienes hemos luchado toda la vida, sin micrófono, ni sotana, ni capital, por un mundo mejor.
Que la gracia acompañe a nuestro compañero presidente Lenin Moreno, dado que la historia le ha dado el reto más grande «retomar las luchas y conquistas planteadas en la constitución del 2008», y que su mirada se mantenga en quienes han vivido, comido y pisado el lodo del olvido, la injusticia, la inequidad y la falta de solidaridad entre unos y otros, y que juntos todos los ecuatorianos y ecuatorianas, retomemos la cordura y empecemos a participar en la construción de ese mundo que nos merecemos de paz, justicia y equidad.
Los revolucionarios verdaderos mientras dormimos mantenemos despierta la llama de la lucha, que no es solo nuestra sino de millones que aún no han perdido lo único que el capital inhumano no nos puede quitar la fe y la esperanza de días mejores.

Hasta la victoria siempre!!!!

Yo Walter Fernandez Ulloa
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