¡Cuán terrible es la ignorancia! ¡Cuán terrible la voz silenciada! ¡Cuán terrible la soberbia! ¡Cuán terrible el envileciendo de unos y otros que no miden el valor de la vida, y la sangre del hermano!.  Los hechos acaecidos el día de ayer 30 de septiembre, un “septiembre tonto”, para los procesos de transformación profunda de la República, nos lleva a reflexionar y analizar lo acontecido.   Si bien, el Estado y la revolución ciudadana que lo lidera, ha mejorado indudablemente las condiciones económicas de los miembros de la policía “estatal”, es cierto que existen también varios factores que desde adentro de la institución policial llevaron a los “incontrolables” sucesos del día jueves, de una paralización pasaron a una sublevación de la cual ya no tuvieron control.

Ver Documento Completo: Entre la subordinación y la sublevación